miércoles, 20 de julio de 2011


Me entrego a que este tema pase de moda, no como cambalache que es buen actual; unas gotitas para la vista gorda, contraveneno de hábitos que hacen mal; Como detectar gobiernos procaces.
Son los que ratifican leyes mineras, llevan tatuado Barrick Gold en la piel, los que regalan empresas extranjeras, toda la cordillera menos su hotel; Yo los llamo gobiernos procaces.
Cortan el presupuesto de los maestros, nombran ministro a un funcionario represor, manejan la ciudad como un club de fútbol, confunden represión con educación; Yo los llamo gobiernos Pro-caces.
Y algunos son muy buenos bailarines, brillando por un sueño saben brillar, y si se cansan de no ir nunca al congreso, con la efedrina pila vuelven a andar, yo los llamo gobiernos Pro-caces. No precisamente trafican ideas, los que se creen listos por cabezón, más vale tener dos dedos más de frente, consciente del pez gordo tras el telón.
Ese es el peor de los gobiernos Pro-caces, sin duda es el peor de los gobiernos Pro-caces.


Yo no quiero un amor civilizado, con recibos y escena del sofá;

Yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar.

Yo no quiero vecínas con pucheros;

Yo no quiero sembrar ni compartir;

Yo no quiero 14 de febrero, ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;

Yo no quiero que elijas mi champú;

Yo no quiero mudarme de planeta, cortarme la coleta, Brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;

Yo no quiero columpio en el jardin;

Lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas

Y matarme contigo si te mueres

Porque el amor cuando no muere mata,

Porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana, no me pidas llegar a fin de mes;

Yo no quiero comerme una manzana dos veces por semana sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;

Yo no quiero besar tu cicatriz;

Yo no quiero parís con aguacero, Ni venecia sin tí.

No me esperes a las doce en el juzgado;

No me digas volvamos a empezar;

Yo no quiero ni libre ni ocupado, ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;

Yo no quiero contigo ni sin ti;

Lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes, es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas

Y matarme contigo si te mueres

Porque el amor cuando no muere mata

Porque amores que matan nunca mueren..